Los derechos fundamentales y su interpretación


En este artículo del Dr. Miguel Carbonell se ofrece un panorama completo pero fácil de entender sobre el fundamento de los Derechos Humanos, su evolución histórica y la manera en que se debe interpretar su contenido para darles el mayor alcance normativo y fáctico.

Los Derechos Humanos se refieren a la protección de los intereses más vitales de toda persona, con independencia de sus circunstancias o características personales. Los Derechos Humanos permiten a todos los individuos llevar a cabo el plan de vida que ellos deseen. De ahí deriva el carácter universal de los derechos, debido a que son compartidos (o deberían serlo) por toda la humanidad.

Las normas constitucionales que contienen derechos fundamentales están redactadas en forma de principios. Los principios suelen diferenciarse del modelo de normas jurídicas llamadas “reglas”, en las cuales están perfectamente definidos tanto el supuesto de hecho como la consecuencia jurídica. En el caso de los principios tal determinación no existe, o al menos no con el grado de precisión y detalle que tienen las reglas.

La presencia masiva de principios en las Constituciones contemporáneas (sobre todo en las llamadas Constituciones del neoconstitucionalismo) exige nuevas pautas argumentativas, basadas ya no —o no sola, ni principalmente— en la subsunción, sino en la técnica de la ponderación y en el juicio de proporcionalidad. En México, además, a partir de la reforma constitucional del 10 de junio de 2011, se recoge la figura de la “interpretación conforme”, al señalarse que todas las normas relativas a derechos humanos (del rango jerárquico que sea) se deberán interpretar a la luz de la propia Constitución y de los tratados internacionales en la materia. Esto implica la creación de una
especie de bloque de constitucionalidad (integrado no solamente por la carta magna, sino también por los propios tratados internacionales), a la luz del cual se deberá interpretar el conjunto del ordenamiento jurídico mexicano.

Además de la interpretación conforme, la reforma de junio de 2011 incorpora también en el párrafo 2 del artículo 1o. constitucional el principio de interpretación pro personae, muy conocido en el derecho internacional de los derechos humanos y en la práctica de los tribunales internacionales encargados de la protección y tutela de los mismos derechos.