Perspectivas de la OCDE sobre la economía digital


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó el informe “Perspectivas sobre la economía digital 2015” en donde se analiza y evalúa el potencial de los países en relación al crecimiento, innovación y desarrollo inclusivo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), así como el impacto de las políticas públicas para maximizar la economía digital.

El informe contiene las principales tendencias del sector de las TIC, la política y la regulación en materia de comunicaciones, el panorama de la demanda y la adopción de las TIC, además de los efectos de la economía digital sobre el crecimiento y el desarrollo para las sociedades.

Hoy en día la economía digital se encuentra presente en todos los aspectos de nuestra vida, como la banca, el comercio minorista, el transporte, la educación, la publicidad, los medios de comunicación o la sanidad. Las TIC están transformando las modalidades de interacción social y de las relaciones personales, en tanto que la convergencia de las redes fijas, móviles y de radiodifusión, así como la creciente conexión de dispositivos y objetos que hacen posible el Internet de las cosas.

En el área de la OCDE se existen aproximadamente a 1 mil millones de suscriptores a banda ancha, lo que compensa la disminución en la telefonía fija. El funcionamiento de las redes de comunicación está mejorando con el despliegue de fibra y tecnología 4G, mientras los precios están bajando; en especial, para los servicios móviles.

Hay un enorme potencial para que las empresas incorporen y utilicen más las TIC e Internet a fin de impulsar el crecimiento y la innovación en todos los sectores. Aunque la mayoría de las empresas de los países de la OCDE cuentan con conexión de banda ancha –un 95% de las empresas con más de 10 empleados en 2014 – pocas de ellas utilizan software de planificación de recursos empresariales (31%), computación en la nube (22%) o reciben pedidos por medios electrónicos (21%). Las diferencias entre países y entre pequeñas y grandes empresas continúan siendo considerables.

Los nuevos modelos de negocio basados en métodos de producción colaborativa, como las plataformas de financiación participativa (crowdfunding) y las nuevas plataformas de “conomía compartida”, suponen un reto para la regulación actual de los mercados establecidos y requieren políticas equilibradas que faciliten la innovación y protejan al mismo tiempo el interés público.

Entre los particulares, el potencial de incrementar la adopción de las nuevas tecnologías es también elevado. Los consumidores constituyen una exigua proporción del comercio electrónico, pues las operaciones entre empresas representan hasta un 90%. Pese a su amplia difusión, la intensidad del uso de Internet sigue variando, especialmente en el caso de las actividades asociadas a un mayor nivel educativo, como la administración electrónica, el comercio electrónico y la banca en línea.

Los gobiernos de los países de la OCDE son cada vez más conscientes de la necesidad de un desarrollo estratégico de la economía digital, de expandir sus beneficios y dar respuesta a retos clave, como la reducción del desempleo y de la desigualdad, así como la erradicación de la pobreza. Actualmente, las estrategias digitales nacionales cubren diversas materias, desde la creación de empresas y el aumento de la productividad hasta la administración pública, el empleo, la educación, la sanidad, el envejecimiento de la población, el medio ambiente y el desarrollo.