Políticas de banda ancha para América Latina: un Manual para la economía digital


El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentaron el documento “Políticas de banda ancha para América Latina: un Manual para la economía digital”, que tiene por objeto ofrecer a los poderes públicos una visión general de las políticas, prácticas regulatorias y opciones que permiten maximizar el potencial de la banda ancha como motor de desarrollo económico y social.

Basándose en las experiencias de los países de Latinoamérica y Caribe, el Manual describe los principales objetivos de la política en este ámbito y proporciona una guía para su medición. Incluye una amplia variedad de áreas, incluyendo las estrategias digitales, marcos regulatorios, gestión del espectro, competencia e infraestructura deficiente, acceso de banda ancha, asequibilidad, tributación del sector, inclusión digital, convergencia, integración regional, educación, habilidades, adopción por parte de las empresas, contenido local, sanidad, gobierno digital, política de los consumidores, seguridad digital y privacidad.

En la región de América Latina y el Caribe, cerca de 300 millones de personas aún no tienen acceso a Internet. Si bien es cierto que están surgiendo rápidamente nuevas generaciones de redes de banda ancha. El grado de competencia en los mercados de comunicación de la región de LAC tiende a ser menor que en los países de la OCDE, por lo que podría reforzarse una regulación que fomente activamente su desarrollo como instrumento para alcanzar los objetivos políticos todavía queda mucho por hacer para ampliar la infraestructura necesaria y promover que ciudadanos, empresas y gobiernos aprovechen al máximo todo lo que ofrecen estas redes.

Los principales desafíos que plantea conseguir un incremento del acceso y uso de banda ancha en la región están vinculados a cuestiones de la oferta, como por ejemplo el despliegue de la infraestructura y la prestación de servicios de banda ancha, o de la demanda, como capacidades, emprendimiento, contenido local y protección del consumidor.

El Manual hace una serie de recomendaciones que pueden ser resumidas en los siguientes puntos:

  • Las estrategias digitales y los planes nacionales de banda ancha deben tratar de aumentar el acceso y uso de dichas redes mediante un enfoque de gobierno completo y apoyado por las diferentes partes interesadas.
  • Es necesario disponer de un marco normativo estable y previsible para promover la inversión a largo plazo en infraestructuras de banda ancha. Una reglamentación sólida contribuirá a ampliar la expansión de la infraestructura al reducir el costo del despliegue.
  • El aumento de la competencia es un elemento clave para disciplinar los precios, favorecer la innovación y mejorar la capacidad de respuesta a la demanda. Se requieren agencias independientes para tratar cuestiones relativas a posiciones dominantes o imponer regulaciones en los mercados mayoristas cuando resulte necesario para reducir las barreras a nuevos participantes.
  • Es preciso que la banda ancha sea cada vez más accesible y asequible a sectores desfavorecidos y personas que viven en zonas rurales y remotas. Deben evitarse cargas fiscales sectoriales excesivas que disuaden la expansión y el uso de la banda ancha. Asimismo, las autoridades públicas pueden establecer incentivos y financiar redes cuando los mercados no sean capaces de satisfacer la demanda por sí solos.
  • Conviene fomentar los acuerdos regionales de cooperación, el intercambio de experiencias regulatorias, el despliegue de infraestructuras regionales de conectividad, los flujos de datos transfronterizos y la reducción de los precios de la conectividad internacional y de la itinerancia o roaming.
  • Los servicios de banda ancha deben ponerse a disposición de escuelas, centros de salud y otros lugares de acceso público, al tiempo que se promueve la formación en habilidades orientadas a la economía digital. Todas las medidas encaminadas a facilitar la adopción de TIC en las empresas, crear contenido digital accesible a las poblaciones locales y fomentar el emprendimiento digital repercutirán en un incremento de la demanda y una mejora de los servicios.
  • Resulta indispensable reforzar la confianza en los servicios digitales de cara a incentivar la adopción de la banda ancha. Para ello, deberá garantizarse la protección de los consumidores, la gestión de riesgos de la seguridad digital y la protección de la privacidad.

 

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